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Las Factorías

Con este término que nos retrotrae a la segunda Revolución Industrial de principios del siglo XX y que últimamente está apareciendo en nuestros comunicados, es como denominan habitualmente en Banco Santander a las sociedades participadas al 100% por Grupo Santander y que fueron creadas no hace mucho tiempo con el ánimo de exteriorizar servicios y funciones con el objetivo de precarizar determinadas condiciones de empleo de aquellas y aquellos compañeros a los que se destinaba allí en virtud del artículo 44 del E.T.

Estas sociedades (entre las cuales se en cuentran Santander Tecnología y Santander Operaciones), repetimos, enteramente del Grupo Santander y cuyo cliente exclusivo es Banco Santander, han sido yendo dotadas de personal de Tecnología y Operaciones de lo que fue esta división en Banco Santander a lo que ahora, con el presente ERE en SS.CC. de Banco Popular, se sumaran los compañeros/as que desarrollen su trabajo exclusivamente en dichas áreas. Cuídado, no en otras.

Conviene saber, porque puede que algunas opciones sindicales se empeñen en querer obviarlo, que cuando nos trasladan a alguna de estas empresas varían las condiciones de trabajo. Bien es cierto, que los primeros años apenas notarán mucho cambio toda vez que seguirán amparados por el presente Convenio Colectivo de Banca hasta el fin de su fecha de vigencia (finales de 2018) pero, a partir de ahí, entraran a estar bajo el paraguas del Convenio de Oficinas y Despachos que, en la actualidad, tiene menor nivel de protección que el de Banca. Ahí se perderán seguramente muchos de los beneficios sociales de los que gozan hoy y, a nivel retributivo, aquel montante que exceda de lo que determine dicho convenio para la categoría profesional que se ostente será considerado en nómina como Complemento. Obviamente, al disminuir la cifra del salario base disminuirán las bases de cotización a la Seguridad Social influyendo negativamente en lo que será la futura pensión de jubilación que cada uno tenga que recibir llegado el momento. Por ello, CGT no está a favor de que esta fórmula se use interesadamente con la excusa de preservar unos puestos de trabajo que son necesarios en su estructura actual.

Sumado a todo lo anterior, los sindicatos mayoritarios en el sector de oficinas y despachos que son los únicos que pueden promover la celebración de elecciones sindicales en el ámbito de estas empresas, hacen dejación de esta obligación (posiblemente porque temen no poder formar listas de candidatos bajo sus siglas) dejando a los compañeros que en ellas trabajan sin la posibilidad de poder contar con Representación Legal de los Trabajadores ni con Comités de Empresa en sus centros de trabajo que puedan defender de forma combativa sus derechos e intereses como trabajadores, cosa nada baladí, si consideramos que estas empresas se están cargando de personal que seguro que a futuro, también le resultará excesivo al Grupo Santander y pudiera querer regalarnos su enésimo ERE.

Por ello, CGT considera que apoyar esta precarización del empleo es navegar a favor de las tesis de la parte empresarial y, por consiguiente, abandonar la defensa de los intereses de nuestra plantilla.

Salud

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