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Déficit democrático

A pesar de los 40 años que llevamos de teórica democracia en este país, todavía hay muchos sectores tanto de la población como, lo que es peor, de la administración, partidos, asociaciones, sindicatos, etc. que no acaban de tener claro lo que es la base y la esencia del juego democrático: la libertad para poder elegir y ser elegido sin cortapisas ni coacciones.

Y eso, si lo aplicamos a las elecciones sindicales se torna en un problema muy grave ya que implica que algunos sindicatos, entre los que se encuentra alguno de los teóricos sindicatos de clase y por tanto democráticos “per se”, resulta que en realidad no lo son tanto.

Que no lo sean a nivel interno, ya es grave; pero al fin y al cabo es un problema de ellos y de sus afiliados si lo aceptan. Pero lo que ya es inaceptable es que no lo sean a nivel externo. Y además es que ni lo disimulan.

Porque de lo que se trata para algunos es de obtener el máximo número de delegados posibles para luego eso convertirlo en el máximo número de liberados posible. Y evidentemente, para ello, necesitan tener la menor competencia posible.

Lo cual, si se hace de manera lícita y abierta, es relativamente criticable. El problema es cuando mandan a sus “comandos de asustaviejas” a intimidar/coaccionar a los candidatos de otras formaciones sindicales para que a base de mentiras, y/o medias verdades se den de baja en las listas electorales del resto de formaciones para así “eliminar a la competencia”.

Y, que conste, que en nuestro caso no hemos tenido demasiados problemas con esos “comandos” pero hemos visto sus actuaciones con otros sindicatos y nos da vergüenza ajena el ver la actuación de determinados personajillos de CCOO y ACCAM (que hayamos detectado) para intentar que otras formaciones sindicales no concurran a las elecciones en determinados centros. En definitiva, para eliminar a la competencia al más puro estilo mafioso.

Entendemos que las elecciones sindicales impliquen tensión y nervios para conseguir obtener los mejores resultados posibles a fin de con esa representación defender mejor a los compañeros, tanto a los que nos han apoyado, como a toda la plantilla en general. ¿Por qué se trata de eso, no?

Ya que viendo esas actitudes, ya dudamos de que en realidad lo único que buscan es eliminar a la competencia como sea para consolidar su liberación sindical otros cuatro años. Y es que, la posibilidad de no ser elegidos el próximo día 30 y por tanto, el tener que ir a trabajar a las oficinas o servicios centrales parece que a algunos se les hace demasiado duro. Son demasiados años sin hacerlo.

Salud.

Enlace permanente a este artículo: http://fesibac.org/2018/11/14/deficit-democratico/