Frente a la IA, lucha de clase
Manifiesto de FESIBAC-CGT por el Día Internacional de la Clase Trabajadora
Hoy, 1º de Mayo, no venimos a celebrar nada. Venimos a recordar a los mártires anarquistas de Chicago y a nombrar al nuevo enemigo de nuestro tiempo. Ese enemigo tiene nombre técnico —inteligencia artificial— pero tiene el mismo apellido de siempre: capital.
Porque no es la máquina la que nos despide. Nos despiden los consejos de administración que ven en cada algoritmo una nómina menos, un convenio menos, un derecho menos. La inteligencia artificial no ha caído del cielo: la han comprado, la han entrenado con nuestro trabajo robado —con nuestros textos, con nuestras voces, con el conocimiento que durante décadas hemos acumulado en los puestos de trabajo— y ahora nos la devuelven convertida en herramienta de despido masivo.
Nos hablan de «transformación digital», de «eficiencia», de «reorganización del modelo de servicio». Traduzcamos al castellano de los barrios obreros: paro, precariedad y miedo. Miedo en los call centers, donde una voz sintética sustituye a la compañera que llevaba quince años respondiendo llamadas. Miedo en las oficinas, donde se cierra ventanilla tras ventanilla y se externaliza el alma del trabajo a un servidor que no se sindica, no se enferma y no protesta. Miedo en las consultoras, en las redacciones, en las aulas, en los hospitales. El capital no respeta cuello blanco ni mono azul: nos quiere a todas sustituibles.
Y que nadie nos venga con el cuento liberal de que «siempre que ha habido una revolución tecnológica se han creado más empleos de los que se han destruido». Esa frase la repiten quienes nunca han hecho cola en una oficina del paro. La historia del capitalismo no es la historia del progreso compartido: es la historia de una minoría que se queda con las ganancias de la productividad mientras la mayoría paga la factura con sudor, con salud y con vida.
La tecnología no es neutra.
Lo decimos desde el anarcosindicalismo, alto y claro. En manos de quien posee los medios de producción, la tecnología es un arma. En manos de la clase trabajadora organizada, podría ser una herramienta de emancipación, de reducción real de la jornada, de liberación del trabajo penoso. Pero esa decisión no la van a tomar por nosotras los algoritmos, ni los CEO de Silicon Valley, ni los consejos de administración. Esa decisión se conquista, o no existe.
Por eso, este 1º de Mayo, FESIBAC-CGT no pide permiso. Exige.
Lo que exigimos:
- Reducción de jornada sin reducción de salario. Si la máquina produce por nosotras, el tiempo liberado es nuestro, no del accionista.
- Que ningún despido pueda justificarse en un algoritmo. Las causas objetivas de extinción del contrato no pueden delegarse en una caja negra.
- Control sindical vinculante sobre la implantación de cualquier sistema de IA que afecte a contratación, evaluación, organización del trabajo, distribución de tareas o despidos. No queremos meros derechos de información: exigimos derecho efectivo de codecisión.
- Transparencia algorítmica plena y prohibición de la vigilancia digital encubierta, ese taylorismo de pantalla que cronometra cada clic y disciplina cada pausa.
- Negociación colectiva real sobre los efectos de la digitalización, no cláusulas decorativas que se firman para no aplicarse.
Y exigimos, sobre todo, lo que ningún parlamento ni ningún reglamento europeo nos va a regalar: organización en el centro de trabajo. Porque ninguna ley va a frenar esto si no hay un sindicato dentro de cada empresa diciendo, alto y claro, aquí no.
La acción directa. La asamblea. La huelga. Esas siguen siendo las únicas inteligencias que han hecho temblar al capital.
El futuro no es inevitable.
El futuro es disputado.
Y se disputa hoy. En cada ERE que paramos. En cada convenio que negociamos. En cada empresa donde plantamos bandera roja y negra y decimos: de aquí no se nos echa con un algoritmo.
En este 1º de Mayo, FESIBAC-CGT reivindica la memoria de quienes lucharon antes que nosotras y la responsabilidad de quienes seguiremos haciéndolo. Frente al capital algorítmico, sindicato. Frente al miedo, organización. Frente al individualismo, clase.
¡Salud y Anarquía!
Secretariado Permanente de FESIBAC-CGT

